Para el pronosticador argentino Leonardo de Benedictis el momento más terrible de La Niña ya es historia. “…si bien el evento se mantendrá hasta mediados de marzo por lo menos, aunque perdiendo fuerza gradualmente. Será un proceso progresivo, que permitirá generar lluvias de volúmenes menores, pero que abarcarán zonas más extensas espacialmente. Más adelante, al acercarse el invierno, con un patrón climático con otra dinámica, las lluvias pueden ser un poco más abarcativas; en una época de menor evaporación, se pueden recargar los perfiles, para llegar a una primavera en mejores condiciones de humedad”
Desde el exterior, los reportes indican que, “,,,la transición hacia El Niño, generarán condiciones propicias para una regularización del régimen hídrico en el Cono Sur de Sudamérica en general y la Argentina en particular".
Estos modelos climáticos, enseñan una mayor probabilidad de actuación del “Niño” a partir del segundo semestre de 2023, lo que representa, en caso de cumplirse tal pronóstico, una buena noticia para el Cono Sur porque el mismo está usualmente asociado a lluvias superiores a las normales.