La alarma se encendió por los masivos incendios forestales que se están produciendo en Canadá. Las consecuencias de estos incendios afectan directamente a la ciudad de Nueva York (sede de la final), generando un escenario crítico para la práctica deportiva de alto rendimiento:
-
Humo y partículas: El viento desplazó las cenizas y los restos generados por el fuego hacia el sur, cubriendo por completo el cielo de la ciudad estadounidense.
-
Dificultad respiratoria: El conductor advirtió que es sumamente complicado respirar con normalidad en estas condiciones, lo que pondría en grave riesgo la salud de los futbolistas de Argentina y España ante la exigencia de un partido de esta magnitud.