La norma es incongruente por dos motivos, como mínimo: primero porque hay jurisdicciones como Capital Federal, Mendoza, entre otras, que poseen sus propias reglamentaciones en este sentido, y segundo porque hay niños que se desarrollan más rápidos que otros y a los 9 o 10 años pueden llegar a medir 1,40 mts. ¿Cómo se hace para meterlos en una silla que está preparada para una persona más pequeña?
En ese sentido, Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano, criticó la reglamentación porque "así como quedó, está a medias. No está explicado lo que hay que explicar, el problema no es la edad sino la altura y el peso. La banda pectoral debe tomar siempre la zona del centro de la clavícula. Pero ¿qué pasa si mide 1,40 metros y está sin la sillita y sólo con el cinturón colocado? Si choca, se ahorca".