Según adelantó el sitio BAE Negocios, se anunciará el estado de emergencia de las panaderías de todo el país por no poder afrontar el pago de los servicios de luz, gas y agua; por la agobiante presión tributaria; y la dolarización de las materias primas.
“El urgente pedido de audiencia al presidente, efectuado el 21 de diciembre, todavía no fue respondido. Nosotros terminamos el año llorando el cierre de más locales, y Macri no nos escucha y sigue de vacaciones en el sur”, plantearon desde la industria del pan.
Durante el 2018, la harina de trigo, el principal insumo para la elaboración de panificados, subió un 131%, siendo por lejos el producto alimenticio que más se incrementó el año pasado. “Las ventas bajaron entre un 40 y un 50% el año pasado, frente al 2017, o sea que nosotros estamos trabajando a pérdida”, dijeron desde Faipa.