El episodio ocurrió en el primer tramo del recorrido, en la zona del cañadón que conduce a la subida de Colicheo. Según explicaron desde la organización, jinetes quitaron las cintas que marcaban el circuito y arrojaron piedras contra quienes avanzaban por el sector.
Uno de los primeros que compartió su testimonio en la transmisión oficial fue Víctor Simonelli, ganador de la prueba de 8 kilómetros. "Había una protesta, nos desparramamos y no sabíamos para dónde ir porque no había señalización, pero nos guiamos y pudimos seguir", relató.
Desde la transmisión oficial también informaron que el circuito de 8 kilómetros quedó sin demarcación, lo que impidió que gran parte de los atletas pudiera orientarse correctamente. A pesar del inconveniente, la organización trabajó para reconstruir el recorrido y clasificar a los competidores de la manera más justa posible.
El organizador Alejandro Pellegrini expresó su indignación por lo sucedido y confirmó que realizarán una denuncia judicial. "Hubo gente a caballo que le tiró piedras a los corredores. Mañana iremos a la Justicia. Anoche nos amenazaron. Tenemos permiso municipal y de la provincia para realizar la competencia. Teníamos todo organizado para que fuera una fiesta y hoy tenemos chicos enojados porque se perdieron", sostuvo.
Uno de los atletas que sufrió la agresión fue Fernando Castro, quien recibió un golpe mientras transitaba el recorrido. "Vi los caballos y que algunos corredores se volvían. Pensé que esto no podía suceder y seguí. Ahí me empezaron a perseguir, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera", contó.
A pesar de los incidentes registrados en el inicio de la competencia, la jornada pudo desarrollarse con normalidad y la mayoría de los atletas completó el recorrido. En tanto, desde la organización confirmaron que presentarán las denuncias correspondientes ante la Justicia.
