Santiago Delfino, titular de la agencia 125, fue testigo directo de la emoción del ganador. «Estaba con mi señora en casa haciendo zapping, buscando un partido del mundial, cuando justo comenzaba el sorteo. Cuando dijeron Catriló nos miramos diciendo bueno, no puedo creer lo que estoy escuchando», recordó el agenciero.
El llamado del ganador a minutos del sorteo
La noticia no tardó en llegar. Apenas una hora después del sorteo, Delfino ya sabía quién era el afortunado. «Empezaron los llamados y uno de esos fue el del ganador, muy emocionado, llorando, no lo podía creer. Me dijo: necesito estar con vos. Le dije: bueno, arrimate por casa», relató.
En Catriló, donde todos se conocen, fue imposible mantener el secreto por mucho tiempo. «Uno tiene que mantener la identidad, pero bueno, en un momento se llegó a saber. Siempre traté de mantener la identidad, pero está bien», admitió Santiago.