Este aumento podría ser algo mayor si las petroleras trasladaran a los precios el aumento del 2% que registrará en febrero el dólar oficial, que crece a ese ritmo por la política de “crawling peg” o subras programadas definidas por el Banco Central.
Además, a fines de abril y mayo se aplicará la cuarta y última actualización de los impuestos que habían sido postergados en reiteradas oportunidades desde julio de 2021 durante la gestión anterior.
Con la nueva actualización que aplicará el Ejecutivo en los impuestos al combustible, el litro de nafta subiría un 4,4% promedio. Resta conocer de cuánto será el incremento que aplicarán las petroleras en los valores de venta en los surtidores.