Poco después de las once de la noche, el Congreso de la Nación terminó de ponerle un punto final a la incertidumbre generada desde que en 2018, el gobierno de Mauricio fue al Fondo Monetario Internacional a pedir un préstamo de 45 mil millones de dólares. Con 56 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones, el Senado completó la faena que había comenzado en Diputados y convirtió en ley, por primera vez en la historia, el programa de Facilidades Extendidas que refinancia la deuda contraída con el FMI.
A modo de espejo de lo que había sucedido en la Cámara Baja, la mayor parte de los votos provino de la oposición y casi un tercio de les senadores del Frente de Todos votaron en contra.