Pero la cuarentena por el coronavirus no solo afectó a las urbes, sino también a las áreas rurales de todo el planeta, muchas de las cuales abandonaron su actividad habitual. En la provincia china de Yunan, este contexto fue el marco ideal para que 14 elefantes ingresaran a una granja y bebieran cientos de litros de vino.
El grupo de mamíferos aprovechó la cuarentena humana para meterse en este campo del suroeste de China en busca de algo de comida. Al no encontrarla, los animales se conformaron con consumir una importante reserva del licor de maíz típico de la zona: en total, bebieron 30 kilos del vegetal fermentado.
