Un 11 de octubre de 1492 los indígenas americanos, dueños del continente, no imaginarían cuánto cambiarían sus vidas a partir del día siguiente con la llegada de Colón a estas tierras americanas. Los hechos nos relatan una historia teñida de sufrimiento.

Esta historia también se vivió siglos después en el actual territorio pampeano, en donde el pueblo ranquel habitaba y vio tristemente avasallados sus derechos. Sabemos que el pasado es inmodificable, pero conociéndolo podemos cambiar a nuestro favor el destino.

En el Nivel Inicial y Primario presentamos, el viernes pasado, el rinconcito de tierra ranquel en nuestra institución, reivindicando los derechos de este pueblo y de algún modo brindarles un reconocimiento especial. Ellos, que nos antecedieron en esta tierra nos enseñaron a cuidarla, valorarla y respetarla porque nosotros no somos dueños de esta tierra, somos parte de ella, la recibimos en préstamo cuando nacemos y la debemos devolver a la naturaleza más próspera y fértil cuando nos vamos.

La presentación de este mural se realizó en el patio de atrás, contando con la presencia de la Directora de Cultura de la Municipalidad, quien entregó un diploma de reconocimiento, destacando la labor llevada a cabo por nuestra institución en la visualización y revalorización de la cultura del pueblo ranquel. Pudimos escuchar el relato literario de quinto grado “PICHI MALEN KOLU MAKUÑ” (La niña del poncho rojo) y para finalizar esta presentación, Irma Ñanco y la Sra. Marisa Serraino regalaron sus voces y su poesía que le cantan y agradece el ser ranquel y llevar en sus venas sangre aborigen.

