15 de noviembre de 2019

VERNA HECHO A GONZALO MARCOS DEL APE

El gobernador de la provincia, Carlos Verna, le pidió la renuncia al titular de la Administración Provincial de Energía (APE), Gonzalo Marcos, al trascender los detalles de una investigación de este diario sobre el incendio que destruyó la Estación Transformadora de Guatraché en noviembre del año pasado y la responsabilidad de la conducción de la APE en ese siniestro.

El incendio se produjo el viernes 9 de noviembre de 2018 porque los «servicios auxiliares» de la Estación no funcionaron y no permitieron que los diagramas de seguridad se activaran.
Los servicios auxiliares funcionan con un conjunto de baterías que proveen 110 voltios de corriente continua a los dispositivos de corte ante perturbaciones en la red.
Ese día, a las 3:43 horas, la caída de un rayo provocó una falla en el distribuidor 3/13,2 kV «que no es despejada por hallarse la ET (estación transformadora) sin servicios de corriente continua», según consta en el informe oficial de Cammesa sobre el incendio.
El mismo informe consigna que «se solicita (a la APE) se explique por qué no se detecta falta de Servicios Auxiliares y las medidas correctivas para evitar ello».
El incendio que se produjo por esta causa destruyó totalmente la subestación cuyo costo de reconstrucción rondaría hoy los 500 millones.

 

Un aviso desoído.
La salida de Marcos ahora de la titularidad de la APE estaría motivada por el malestar que causó en el Poder Ejecutivo Provincial que la investigación periodística en marcha por este diario revelara que una semana antes, el sábado 3 de noviembre de 2018, la misma Cammesa había consignado, en un informe por una «perturbación» similar, que había una «falla en el cargador de baterías de los Servicios Auxiliares de corriente continua» de la Estación Transformadora Guatraché.
Semejante aviso una semana antes del siniestro debió haber activado de manera urgente los mecanismos de reemplazo del parque de baterías para no dejar la Estación Transformadora en peligro ante una tormenta eléctrica. Esa reparación, que costaba unas pocas decenas de miles de pesos, no se hizo pese a que era evidente que el sistema tenía fallas documentadas.
En cambio, el administrador consideró que no había peligro de repetición de esas fallas luego de leer el informe del jefe de la Estación Transformadora Guatraché que consignó a última hora del 3 de noviembre «que se normalizó los servicios auxiliares de 110 volt.».
También, de acuerdo a su propio testimonio a este diario, Marcos consideró que al tener fecha de vencimiento teórica en 2014, el parque de baterías, debía estar aún en buenas condiciones.
Esta incorrecta evaluación de las fallas previas y de la opinión de testigos presenciales, que aseguraban que había a simple vista un evidente deterioro de las baterías que, además, estaban operando en un ambiente sin control de temperatura que acortaba (como sucedió) la vida útil de las baterías, terminó de manera catastrófica con el incendio y destrucción total de la Estación Guatraché.

La cuestión de las baterías
Dos días después del primer incidente y cuatro antes del incendio, el lunes 5 de noviembre de 2018, hubo un pedido de presupuesto de la gerencia de Explotación de APE a un proveedor de baterías que pasó un precio de 285 mil pesos más IVA con plazo de entrega inmediata en CABA «luego de recepción de la orden de pago y recibido el valor».
Evidentemente, Marcos no consideró necesario actuar con la urgencia que el caso ameritaba y esas baterías nunca se compraron. Si hubiera actuado con la premura por la emergencia en la que estaba la seguridad de la ET Guatraché hubiera enviado un camión a la Ciudad de Buenos Aires para traerlas. O, como dijo un veterano electricista consultado: «las hubiera comprado a cualquier proveedor pampeano» pues con baterías comunes también se hubieran podido poner en funcionamiento seguro los servicios auxiliares que se necesitaban en plena época de tormentas eléctricas para no exponer semejante inversión a un riesgo de colapso.

la arena

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